A los pies de Ernesto Caballero Garrido

Con vosotros fui caminando hasta el Viejo Oeste estadounidense, donde estuvimos recorriendo cada rincón y explorando tras cada cactus. Nos tocó esquivar alguna bala y de la alimentación mejor no hablamos. Sobrevivimos con barritas energéticas, que al menos no eran del tamaño Homer Simpson ni fluorescentes. Lo importante es que nos metimos en el vientre de la bestia y sobrevivimos, algunos días mejor que otros. Ahora hemos llegado a España y, dicho sea de paso, ¡qué pedazo de vuelta! Miles de kilómetros para llegar a casa. Y ahora, ¿qué hacemos? Después de vivir así… ¿Sentarnos a esperar? !Uf! No, no podría. ¿Os apetece dar un voltio? Pero esta vez por Europa ¿Qué os parece París? Allí podríamos vivir un tiempo… perdernos por sus calles y después…

 

(Este texto pertenece a la serie especial que hemos creado en 120 Pies. En esta editorial los pies son importantes, sobre todo para recorrer distancias que parecen inabarcables, así que decidimos pedirles una foto de su parte más inferior a nuestros autores y hacerles a todos la misma pregunta: ¿Hacia dónde te llevan tus pies? Esta es una de las contestaciones que recibimos.)


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