Escritores en hoteles

Decía el escritor y viajero Manuel Leguineche que una ciudad no se puede entender sin algunos de sus hoteles, y tenía mucha razón. El Raffles de Singapur, donde se alojó Rudyard Kipling, se ha convertido en lugar de peregrinaje para muchos turistas aunque no se hospeden allí. Lo mismo sucede con el Alsacia de París, donde murió Oscar Wilde, o el Plaza de Nueva York, donde Truman Capote celebró alguna de sus fiestas más memorables.

Hoy queremos repasar algunos hoteles que se han convertido casi en monumentos gracias a los escritores que alojaron en ellos:

 

1. Hotel Palacio. Estoril. Portugal.

Ian Fleming se alojó allí durante la Segunda Guerra Mundial para desarrollar labores de espionaje. El hotel marcó después su producción literaria y una de las películas de su 007 tomó la gran entrada principal como localización para varias secuencias. Cuentan que en una reforma tardía los obreros encontraron, al demoler algunas paredes, viejos micrófonos de espías. En el bar algunos de los nombres de los cócteles homenajean esa época de mensajes cifrados e ingenio.

 

2.Gran Hotel La Perla. Pamplona. España. 

Ernest Hemingway asistió a los Sanfermines en nueve ocasiones y no siempre se alojó en el mismo sitio. Se ha bromeado muchas veces con la gran cantidad de lugares que presumen de haber contado con él como cliente. La Perla mantiene una de sus habitaciones, la que utilizó el escritor en alguna de sus visitas, tal y como Hemingway la conoció. Es, con seguridad, la habitación de hotel más deseada de toda la zona, sea época de Sanfermines o no.

 

3. The Oriental. Bangkok. Tailandia.  

Se alojó en él Pablo Neruda en la época en la que se ganaba la vida como diplomático y también han dormido allí otros autores como Graham Greene, Tennessee Williams, Norman Mailer o John le Carré. Algunas habitaciones llevan sus nombres a modo de homenaje. Cuentan que uno de los personajes de la novela Los zafiros de Siam, de Barbara Cartland, toma como referente a una trabajadora del Oriental: la mujer que subía a diario a la habitación de la escritora para ajustarle el corsé.

 

4.Pera Palace. Estambul. Turquía. 

La historia del Pera Palace está ligada a la del Orient Express. Cuando el largo trayecto en tren terminaba, los viajeros más acostumbrados al lujo se alojaban en él. Agatha Christie escribió en la habitación 411 parte de su libro Asesinato en el Orient Express. Ahora esa habitación se llama «Suite Agatha Christie» y en sus paredes hay un retrato de la escritora y varios recortes de periódico que hablan de ella y de su paso por la ciudad. También el restaurante del hotel, el Agatha, recuerda a la novelista.

 

5. Chelsea Hotel. Nueva York. EE. UU. 

Después de varios cambios de dueño, ahora es un edificio en constante reforma, pero hubo un tiempo en el que el Chelsea Hotel fue el motor, el origen de casi cualquier cosa interesante que ocurriese en Nueva York.  Arthur Miller se alojó allí después de romper con Marilyn Monroe, Arthur C. Clarke escribió 2001, Odisea en el Espacio y Jack Kerouac se enfrentó a la febril composición de On the road. También fue el lugar en el que Dylan Thomas, alcohol mediante, perdió la vida.

 

 

habitaciones


Síguenos en