Monstruos peludos

El logotipo de 120 Pies es un monstruo peludo porque los mejores monstruos que imaginamos en nuestra infancia eran peludos. La criatura podía tener un aliento apestoso o arranques de mal genio, pero si tenía una densa melena, era claramente mejor. Mejores los mogwais antes de mojarse y convertirse en gremlins. Mejor un dragón con cara de perrete albino como Fujur que uno ordinario y verde. Mejores las greñas de Chewbacca que las orejas lánguidas de Jar Jar Binks.

Y de todos los monstruos peludos que hemos conocido desde niños debemos destacar a tres: 

 

1. Ludo, de Dentro del laberintoLa protagonista, Sarah, va haciendo amigos mientras se dirige al castillo del mismo modo que lo haría Dorothy en Oz. Ludo es fuerza pura, con mucho corazón pero poca inteligencia. Todos quisimos, después de ver aquella película, tener de mascota a Ludo: pelirrojo, desproporcionado y con la habilidad de mover piedras sin tocarlas.

 

2. Las criaturas salvajes de Donde viven los monstruos, imaginados por Maurice Sendak en un libro que ha pasado de padres a hijos y después llevados a la imagen en movimiento por Spike Jonze.

 

3. Si además de ser peludo, el monstruo es peludo y azul, la cosa es todavía mejor. Lo demuestra esta brillante canción de Barrio Sésamo. Una de esas melodías, por cierto, de las que se quedan incrustadas en tu cabeza.


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